Elver Hinostroza - Doctoralia.es

El paradigma de la ocupación: por qué te encanta estar ocupado (aunque te quema)

5 pasos sencillos para gestionar el estrés en el trabajo
 

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¿Por qué tenemos la impresión de que siempre hay que estar ocupado? ¿Por qué cuando no hay montones de tareas y proyectos sobre nuestra mesa, nos sentimos ansiosos y inquietos (cuando realmente lo opuesto debería ser cierto)? La ocupación se ha convertido en el nuevo normal. Y eso es un problema.

La cultura de la ocupación nos dice que estar ocupado es bueno. Que si no estamos constantemente metidos en mil cosas, estamos fallando. Que no podemos permitirnos el lujo de ser inactivos. Que debemos sentir que estamos ocupados 24/7.

Cuando nos dejamos llevar por el paradigma de la ocupación, sacrificamos una de las mayores herramientas que tenemos para ser productivos, felices y protegernos del burnout. Necesitamos tomar un paso atrás para poder avanzar.

Tenemos la impresión de que siempre hay que estar ocupado

Muchos de nosotros creamos nuestra identidad en torno a nuestro trabajo. Nos sentimos valiosos, útiles y necesarios cuando estamos ocupados. Pero a pesar de todo el esfuerzo que ponemos, el ritmo de trabajo nunca parece ser suficiente. Nos preguntamos constantemente qué podemos hacer para trabajar más.

La culpa la tiene el paradigma de la ocupación. Según este paradigma, la clave para ser feliz y productivo es estar ocupado todo el tiempo. Si no estás trabajando, significa que no vales nada. La presión de este paradigma nos lleva a sacrificar nuestra salud, nuestra creatividad y nuestras vidas sociales para hacer lo que se supone nos hará más productivos.

Cuando te rindes al culto de la ocupación, renuncias a una de las mayores herramientas que tenemos para ser productivos, felices y para prevenir los síndromes de agotamiento.

Si queremos hacer un trabajo significativo, ser más creativos y productivos debemos tomarse un tiempo de distracción.

Dicen que no quieren trabajar más de 45 horas por semana, pero la típica persona trabaja más de 52.

La mayoría tiene 2 horas y 48 minutos al día de productividad.

Cuando nos dejamos llevar por el paradigma de la ocupación, sacrificamos una de las mayores herramientas que tenemos para ser productivos, felices y protegernos del burnout. Necesitamos tomar un paso atrás para poder avanzar. Necesitamos desconectarnos.

La cultura de la ocupación nos dice que estar ocupado es bueno.

Los datos sugieren lo contrario: el 45% de la gente no se sienten útiles.

En el fondo, sabemos que estar ocupado nos convierte en trabajadores infelices.

Nuestra cultura nos ha convencido de que estar ocupado es bueno, pero la ciencia nos dice lo contrario.

De repente, no somos capaces de ver el panorama general y nos concentran.

Cuando estamos demasiado ocupados, no podemos concentrarnos en el trabajo importante.

Incluso peor, no vemos el problema en ello.

El 80% de nuestro tiempo estamos ocupados en tareas sin sentido.

Las empresas evalúan el rendimiento por la cantidad de trabajo, no por la calidad.

Nos sentimos ansiosos y inquietos cuando no estamos ocupados

Cuando nos dejamos llevar por el paradigma de la ocupación, sacrificamos una de las mayores herramientas que tenemos para ser productivos, felices y protegernos del burnout. Necesitamos tomar un paso atrás para poder avanzar. Necesitamos desconectarnos.

Cuando no estamos ocupados, nos sentimos ansiosos y inquietos. Nos preguntamos qué podemos hacer para no sentirnos inactivos.

Necesitamos desconectarnos

Cuando nos dejamos llevar por el paradigma de la ocupación, sacrificamos una de las mayores herramientas que tenemos para ser productivos, felices y protegernos del burnout. Necesitamos tomar un paso atrás para poder avanzar. Necesitamos desconectarnos.

Cuando estamos ocupados, nos sentimos ansiosos y inquietos. Nos preguntamos qué podemos hacer para no sentirnos inactivos.

Cuando logramos desconectar, hemos terminado el trabajo y nos sentimos más felices y productivos porque nuestro cerebro se ha relajado. El tiempo de distracción es una parte fundamental de nuestro proceso de producción.

Las vacaciones no son suficientes

Las vacaciones son una buena forma de desconectar, pero no son suficientes.

Cuando estamos ocupados, nos sentimos ansiosos y inquietos. Nos preguntamos qué podemos hacer para no sentirnos inactivos.

Las vacaciones son una buena forma de desconectar, pero no son suficientes. Necesitamos desconectarnos de manera regular para ser más felices y productivos. Necesitamos tomar un paso atrás para poder avanzar. Necesitamos desconectarnos.

Las vacaciones son una buena forma de desconectar, pero no son suficientes. Necesitamos desconectarnos de manera regular para ser más felices y productivos. Necesitamos tomar un paso atrás para poder avanzar. Necesitamos desconectarnos.

Tanta ocupación destruye la creatividad

Cuando estamos demasiado ocupados, no podemos concentrarnos en el trabajo importante. Incluso peor, no vemos el problema en ello.

Ésta es una de las razones por la que la mayoría de nosotros queremos ser creativos.

Si queremos ser más creativos, necesitamos un periodo de distracción porque nuestro cerebro tiene alrededor de 60 minutos para procesar información Creativa antes de que explote.

Tener la oportunidad de ser creativos nos hace más productivos

Cuando estamos ocupados, nos sentimos ansiosos y inquietos. Nos preguntamos qué podemos hacer para no sentirnos inactivos.

Tener la oportunidad de ser creativos nos hace más productivos. Nuestra creatividad se basa en la experiencia y el conocimiento acumulado. Necesitamos estar relajados para poder sacar el mejor partido de nuestra experiencia y conocimiento.

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Establezca un período de distracción semanal

El 80% de nuestro tiempo estamos ocupados en tareas sin sentido. Las empresas evalúan el rendimiento por la cantidad de trabajo, no por la calidad.

Cree una cultura de ocio

Si no hay una cultura de ocio, las personas se sentirán culpables cuando estén libres.

10. No confíe en el reloj

Las horas que pasamos trabajando no son las mismas que las horas que pasamos en el hogar.

El paradigma de la ocupación nos lleva a trabajar todo el tiempo, incluso cuando no es necesario. Nos quema por dentro y nos consume, pero seguimos insistiendo en él porque sabemos que su finalidad es dar mayor significado a nuestras vidas.

Desafíe sus creencias de tiempo y su paradigma de ocupación

Para cambiar, necesitamos una nueva creencia interior que nos motive; que nos anime a cambiar nuestro paradigma de ocupación.

El tiempo es un concepto, no real. El desafío consiste en saber usar bien lo que tiene a mano y aprovecharlo al máximo.

Cuando el tiempo es limitado, la vida deja de ser un problema.

Cambie el sentido de la ocupación

Las personas tienden a definirse por lo que hacen, no por quiénes son.

Si cambiamos el sentido de la ocupación, cambiaremos nuestro paradigma de vida.

La ocupación no tiene por qué ser una carga. Puede convertirse en el sentido de nuestra vida.

Aprenda a decir «no»

Las personas que se niegan a hacer algo son las que más éxito tienen.

Si no aprendemos a decir «no», estamos condenados a seguir con el paradigma de la ocupación.

El éxito no consiste en trabajar duro, sino en saber organizar el tiempo para que podamos disfrutar de la vida.

Ponga el fin a tus fines

La clave para entender las acciones que toma consiste en saber los resultados que desea lograr con ellas.

El primer paso para alcanzar una meta es darse cuenta de qué estamos haciendo, y por qué.

Solo así podremos cambiar nuestro paradigma de ocupación.

El objetivo de este artículo es ayudarte a reflexionar sobre tu paradigma de ocupación. ¿Qué significa para ti estar ocupado? ¿Qué es lo que te lleva a querer cambiarlo? ¿Cuál es el objetivo de tu vida? ¿Qué quieres lograr en ella?

Sabemos que el cambio es posible, pero requiere de un esfuerzo constante. Solo así podremos liberarnos del yugo de la ocupación y encontrar el verdadero significado de nuestras vidas.

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